Utilizando una caña de alta sensibilidad de una longitud aproximada de 1.80 metros y un carrete de tamaño medio o pequeto del tipo spinning, pondremos un señuelo pesado denominado Jibionera en la parte más baja de la línea de pesca, pudiendo poner diferentes señuelos sin peso denominados jividebones en diferentes tramos de la línea según nuestra conveniencia. Posteriormente desplegaremos nuestro aparejo hasta llegar al fondo y comenzaremos a subirlo parando a los dos o tres metros más o menos. Luego lo mantendremos quieto durante unos segundos dando tirones de vez en cuando. A continuación lo subiremos hasta medias aguas, momento en el que bajaremos de nuevo nuestro pajarito hasta el fondo. Y a volver a empezar, y así hasta obtener una picada. La picada no es tan brusca como la de otras especies, por lo que cuando notemos un aumento de tensión en nuestra línea debemos responder con un tirón para que el calamar quede clavado. Subiendo seguidamente muy despacio, de forma continuada y sin hacer pausas.